TEMAS EVAU

LA GUERRA CIVIL (1936-1939)

TEMA 8 EVAU: LA GUERRA CIVIL

Causas de la guerra civil: La creciente polarización social entre la izquierda y la derecha, que se traduce cada vez más en violencia callejera protagonizada por los más radicales; el temor de los sectores conservadores al proceso de revolución democrática que amenazaba sus intereses; la conspiración militar desde la victoria del Frente Popular, para defender sus intereses corporativos, de clase y su visión del orden social; los asesinatos de Castillo y Calvo Sotelo; el fracaso del golpe militar, que desemboca en guerra civil.

El golpe de Estado contó con apoyos civiles y eclesiásticos, logrando controlar inicialmente amplias áreas de España.

La España republicana hubo de hacer frente a diversos problemas: revolución social, caos organizativo, problemas militares, inestabilidad política…

El bando sublevado se organiza como dictadura militar al mando de Franco (Junta de Defensa Nacional, Jefe Nacional del Movimiento)  y anula las reformas republicanas.

La defensa de la República se identificó con la defensa de la democracia y los antifascistas de otros países apoyaron a la República entendiendo que así luchaban contra el fascismo europeo. Francia y Gran Bretaña impulsaron el Comité de No-Intervención, donde estaban los principales países europeos. La República contó con el apoyo de la URSS y de las brigadas internacionales. Los sublevados dispusieron de la asistencia de Alemania e Italia.

Consecuencias de la guerra: muertos y heridos, destrucción material de las infraestructuras del país, aminoración de la producción agropecuaria, establecimiento de una dictadura, eliminación de partidos políticos y sindicatos, y represión de los vencidos.

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SEGUNDA REPÚBLICA

TEMA 7 EVAU: LA SEGUNDA REPÚBLICA (1931-1936)

La II República se proclamará tras las elecciones municipales del 12 de abril de 1931. Atravesó por tres fases.

Durante el bienio reformista (1931-1933) se aprobó la Constitución de 1931 (libertad religiosa, libertad de expresión, asociación, reunión, derecho de autonomía, separación Iglesia-Estado…). El gobierno presidido por Azaña realiza importantes reformas: reforma religiosa (divorcio, matrimonio civil, secularización de cementerios…), reforma militar (retiro voluntario, supresión de las capitanías y de la Academia General militar…), reforma agraria (Ley de Reforma Agraria…), reformas sociales (seguros sociales, rebaja de la jornada…), reforma de la educación (nuevas escuelas, incremento del número de maestros, misiones pedagógicas…) y reforma del Estado (estatutos de autonomía de Cataluña y País Vasco).

En las elecciones de 1933 triunfa la derecha (CEDA) (1934-1936), que inicia una marcha atrás en las reformas del período anterior y excarcela a los militares sublevados en 1932 (Sanjurjo). En octubre de 1934 se produce un movimiento revolucionario (Madrid, País Vasco…) y la Generalitat de Cataluña (Companys) proclama el estado catalán en el marco de la república federal española. Los sucesos más graves fueron los de Asturias.

Las siguientes elecciones (febrero 1936) las gana el Frente Popular, en el que participan los partidos y sindicatos más significativos de la izquierda (enero 1936). El programa incluía la amnistía para los condenados por los sucesos de 1934 y la recuperación de las líneas de actuación del bienio azañista (reforma agraria, estatuto catalán, educación…). Azaña paso a presidir la República. Se liberó a los presos políticos y se activaron de nuevo las reformas iniciadas en el bienio reformista: estatutos de autonomía, reforma agraria… La inquietud social y la violencia en las calles aumentaron.

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DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA

TEMA 6 EVAU: La dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)

La crisis del liberalismo y del modelo dela Restauración propiciaron el golpe de Estado de Primo de Rivera, que triunfa sin resistencias. Contó con el amparo del rey y la simpatía de la opinión pública.

El nuevo régimen se fundamenta en bases políticas diferentes al liberalismo: partido único (Unión Patriótica), representación de carácter corporativo y gestión ordinaria en manos de militares o técnicos. Hay una voluntad regeneracionista, se desmonta el caciquismo y se potencia el nacionalismo español frente al nacionalismo periférico. Se controla el orden público declarando el estado de guerra y se reforman los gobiernos provinciales y municipales. Acabó con la guerra de Marruecos tras el desembarco de Alhucemas. La dictadura tuvo dos fases: el directorio militar y el civil.

La política económica se caracterizó por el nacionalismo económico y el intervencionismo para propiciar la industrialización. Se reguló el mercado interior, se estableció un fuerte proteccionismo de la industria nacional y se creó un Consejo Económico Nacional, encargado de autorizar la instalación de nuevas industrias.

Hubo un fomento de la producción nacional mediante la protección fiscal y créditos favorables. Se elaboró un Plan Nacional de Infraestructuras con el cual se construyeron embalses, se crearon las Confederaciones hidrográficas, se construyeron carreteras y se mejoró el ferrocarril. Para financiarlo se recurrió a la deuda pública. Se crearon monopolios en diversos sectores (CAMPSA, Telefónica).

La dictadura fue ganando enemigos (viejos partidos, parte del ejército, el nacionalismo catalán, los republicanos, el mundo intelectual) y no supo articular una salida política al régimen de excepción, lo que lleva a la caída del dictador en 1930.

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LA CRISIS DE LA RESTAURACIÓN

TEMA 5 EVAU: LA CRISIS DEL SISTEMA DE LA RESTAURACIÓN (1902-1923)

El desastre de 1898 produjo una conmoción general en el país. Como consecuencia el régimen de la Restauración entró en una nueva fase, marcada por la subida al trono de Alfonso XIII, al cumplir la mayoría de edad en 1902, en la que al margen de los partidos dinásticos, la oposición fue reforzándose: el republicanismo se amplió con la aparición de nuevos partidos; en el movimiento obrero se fueron consolidando el socialismo y el anarcosindicalismo; crecieron igualmente los nacionalismos, principalmente catalán y vasco, y el carlismo mantuvo su presencia.
Entre 1898 y 1912, los partidos dinásticos (Conservador y Liberal), con sus dirigentes principales, Antonio Maura y José Canalejas, influidos por el regeneracionismo, trataron de poner en marcha un proceso de reformas que modernizara la vida social y política del país (Ley Electoral, 1907; Instituto Nacional de Previsión, 1908; Ley del Candado, 1910; Ley del Reclutamiento, 1910; proyecto de Ley de Mancomunidades etc..). En 1909 el clima de tensión, agravado por la guerra de Marruecos (Barranco del Lobo), desembocó en la Semana Trágica de Barcelona, que acababa con una represión por parte del gobierno de Maura que provocaba su caída y que Alfonso XIII disolviese las Cortes y traspasara el gobierno a los liberales.
Pero a partir de 1912, la continua decadencia y fragmentación del régimen dio lugar al fortalecimiento de la oposición republicana, obrerista y nacionalista, lo que unido al problema colonial de Marruecos y al impacto de la Gran Guerra agudizó los conflictos, que estallaron en los sucesos revolucionarios de 1917 (Juntas de Defensa, Asamblea de Parlamentarios, huelga general revolucionaria).
Entre 1917 y 1923, la descomposición política y del turno dinástico (entre 1918 y 1923 se produjeron 10 cambios de gobierno, sin que ninguno de ellos alcanzase un año de vida), la fuerte conflictividad social (revueltas campesinas, movilización obrera, crecimiento del sindicalismo, pistolerismo), así como las tensiones políticas derivadas de la guerra de Marruecos (Derrota de Annual, 1921) hacían imposible la supervivencia del régimen de la Restauración. La incapacidad del sistema para renovarse y democratizarse acababa propiciando la solución militar. El año 1923 Primo de Rivera daba un golpe de Estado, que triunfaba sin resistencias.

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LA RESTAURACIÓN (1875-1898)

TEMA 4 EVAU: LA RESTAURACIÓN BORBÓNICA: IMPLANTACIÓN Y AFIANZAMIENTO DE UN NUEVO SISTEMA POLÍTICO  (1874‐1902)

La vuelta de los Borbones fue preparada por Antonio Cánovas del Castillo (manifiesto de Sandhurst) y facilitada por el golpe de Martínez Campos, que significó la restauración de la monarquía en la persona de Alfonso XII. Se abre un largo período de estabilidad política con predominio de los valores conservadores de orden, propiedad y monarquía. Se trataba de crear un sistema político compartido por todos los sectores burgueses y de asegurar la exclusión de las clases bajas de la vida política.
Cánovas sentó las bases institucionales y jurídicas del sistema, cimentado en la nueva constitución de 1876, clara muestra del liberalismo doctrinario, caracterizado por el sufragio censitario y la soberanía compartida entre la Cortes y el rey. El monarca, constituido como poder moderador, gozaba de amplios poderes (derecho de veto,
nombramiento de ministros, potestad de convocar, suspender o disolver las Cortes…), mientras que las Cortes eran bicamerales (Senado y Congreso); se proclamaba la confesionalidad católica del Estado, aunque toleraba otras creencias, y se expresaba una prolija declaración de derechos, cuyo contenido, sin embargo debía ser concretado en leyes posteriores. Asimismo, se introdujo un sistema de gobierno basado en el bipartidismo y en la alternancia de poder de los dos grandes partidos dinásticos (Conservador y Liberal de Práxedes Mateo Sagasta). El turno se garantizaba con el fraude electoral, manejado por los caciques locales mediante la compra del voto o la coacción.
El Partido Conservador se mantuvo en el gobierno entre 1875 y 1881, cuando Sagasta formó un primer gobierno liberal. En 1884 Cánovas regresó al poder, pero el temor a una desestabilización del sistema político tras la muerte de Alfonso XII (1885) provoca el llamado Pacto del Pardo. Durante la regencia el Partido Liberal gobernaría durante más tiempo desarrollando una importante obra reformista entre 1885 y 1890 (Ley de Asociaciones, 1887; abolición de la esclavitud, 1888; introducción de juicios por jurados; nuevo Código Civil (1889); reformas hacendísticas y militares; y la implantación del sufragio universal masculino (1990). En la última década se mantuvo el turno pacífico.
En 1897 moría asesinado Cánovas, mientras que el personalismo del sistema empezaba a provocar disidencias internas y la descomposición de ambos partidos.

La oposición al sistema político viene representada por el carlismo (derrotado en 1876), los republicanos (divididos), los nacionalismos (Cataluña, País Vasco…) y el movimiento obrero (anarquismo, socialismo), relegados a la oposición sin que llegaran a tener fuerza parlamentaria suficiente.
En 1898, la pérdida de las últimas colonias españolas (Paz de París), Cuba ̶ tras la Paz de Zanjón (1878) se había producido la Guerra Chiquita (1879) y el Grito de Baire (1895) ̶ y Filipinas, sumió a la Restauración en una grave crisis política y moral, que resquebrajó los fundamentos del sistema y planteó la necesidad de realizar un proceso de reformas que modernizara la vida social y política del país (Crítica desde el Regeneracionismo).

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EL SEXENIO DEMOCRÁTICO (1869-1874)

TEMA 3 EVAU: EL SEXENIO DEMOCRÁTICO

Los progresistas y demócratas pactan (Pacto de Ostende) para derribar a Isabel II y, más tarde, se les une Serrano y la Unión Liberal. La crisis económica facilitó la participación de las masas populares en la revolución de 1868. La crisis política de la monarquía actúa como detonante final. Surgen las juntas revolucionarias, disueltas por el gobierno provisional (Prim, Serrano). Se elige por sufragio universal unas Cortes Constituyentes –donde obtiene representación el Partido Republicano Federal-, que aprueba la Constitución de 1869 (soberanía nacional, división de poderes, derechos y libertades del ciudadano, monarquía parlamentaria).

Como rey se escoge a Amadeo I de Saboya. En su breve reinado hubo de hacer frente a diversos problemas: asesinato de Prim, oposición de los monárquicos tradicionales, de los alfonsinos, del republicanismo federalista, agitaciones obreras y crisis colonial.

Tras el fracaso de Amadeo de Saboya se establece la I República(1873-1874), que tuvo cuatro presidentes (Figueras, Pi y Margall, Salmerón, Castelar) y acabó con el golpe militar del general Pavía. La I República contó con la oposición de los sectores conservadores, los carlistas y los alfonsinos. Además, entre los partidarios hubo divisiones (federalistas, unionistas) y confusión sobre los objetivos políticos. Se aprobó una nueva constitución (1873), se abolió la esclavitud y se suprimieron las quintas. La República hubo de hacer frente a las tensiones sociales (campesinos sin tierra de Andalucía, reivindicaciones obreras), insurrección cantonal, la guerra en Cuba y una nueva guerra carlista.

 Cánovas prepara la vuelta de los Borbones (manifiesto de Sandhurst), pero es el golpe de Martínez Campos el que permite la llegada de Alfonso XII como nuevo rey.

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REINADO DE ISABEL II (1833-1868)

TEMA 2 EVAU: LA CONFLICTIVA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO LIBERAL ENTRE 1833 Y 1869

Entre 1833 y 1869 se produce en España un proceso de modernización irreversible que afecta a todos los órdenes de la vida: se configura una monarquía constitucional, inspirada en los principios liberales, se sientan las bases de una economía capitalista y, como consecuencia, se estructura una sociedad de clases.
El conflicto dinástico sobre la sucesión al trono que se inició con la muerte de Fernando VII dará origen a las guerras entre carlistas (absolutistas) e isabelinos (liberales), en 1833‐40 y 1846‐49. El triunfo de los liberales hace posible la transformación de la antigua monarquía absoluta en monarquía constitucional. Mientras que la división política durante el reinado de Isabel II va a continuar entre moderados, progresistas y liberales radicales, agudizada por la constante tendencia monárquica de inclinarse del lado del liberalismo moderado.
La consolidación de un sistema político parlamentario verdaderamente representativo no fue fácil. El sufragio censitario y la manipulación de las elecciones dejaban el sistema político en manos de una minoría de propietarios y de las distintas camarillas políticas.
Por otra parte, el nombramiento de militares como presidentes del gobierno (Espartero, Narváez, O’Donnell…), a través de los pronunciamientos militares (1836, 1840, 1843, 1854 y 1868), y la persistencia de las guerras otorgaron gran protagonismo al estamento militar y una ausencia de fortaleza de la sociedad y el poder civiles.
Dos fueron las constituciones que sostuvieron el entramado jurídico y reformador de este largo período. La Constitución de 1837, de carácter progresista. Mantenía del espíritu de Cádiz la separación de poderes y la importancia concedida a los derechos individuales. Por otro lado, reforzaba el poder de la corona (derecho de veto y disolución de las Cortes; potestad legislativa compartida entre las Cortes y el rey) y las Cortes pasaron a ser bicamerales. En la Constitución de 1845, de corte moderado, se estableció la soberanía compartida (reina‐Cortes), el catolicismo como religión del Estado, el sufragio censitario o la supresión de la Milicia Nacional. El Senado pasaba a ser enteramente de designación real.

Los distintos gobiernos del período presentaron leyes y reformas que tuvieron como objetivo modernizar el país, consolidar el liberalismo y acabar con algunos de los problemas estructurales de España. Entre aquéllas podríamos destacar la división provincial, las desamortizaciones (Mendizábal y Madoz), la creación de la Guardia Civil, la primera ley de Educación, la Ley de Ferrocarriles, la Ley Bancaria y la creación, en general, de reformas que tenían como objetivo componer un conjunto unitario de leyes.

Exposición: LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO LIBERAL

Vídeos: http://www.rtve.es/alacarta/videos/memoria-de-espana/memoria-espana-senda-liberal/1063046/

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LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833)

TEMA 1 EVAU: LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1788-1833): LIBERALISMO FRENTE A ABSOLUTISMO

El liberalismo aspira a la eliminación de las características propias del Antiguo Régimen, a la vez que pretende construir otra sociedad basada en los principios liberales. En lo político la Constitución se erige como la norma reguladora de la vida pública. Se rechaza la monarquía absoluta y se apuesta por la monarquía constitucional.
Se eliminan los privilegios de la nobleza y el régimen señorial. Se proclaman los derechos del individuo, se establece la división de poderes y el sufragio universal (masculino). Se formula la nación como conjunto de los españoles, con igualdad de derechos políticos y como depositaria de la soberanía nacional. El liberalismo aboga por un estado unitario y centralizado. En lo económico defiende la propiedad privada libre y plena, se rechazan los bienes vinculados y los comunales, se aspira a la libertad de comercio e industria, a la libertad de contratación de los trabajadores y a la fiscalidad común. No se rechaza la religión, pero se tiende a limitar el poder económico de la Iglesia y aflora el anticlericalismo.
En España, la crisis del Antiguo Régimen se inicia con la Guerra de la Independencia y
finaliza tras la muerte de Fernando VII. El proceso de implantación del liberalismo, que se produce entre 1808 y 1833, tiene un carácter revolucionario y se caracteriza por los de avances y retrocesos en la instauración del sistema liberal. La preeminencia de una u otra posición permite distinguir tres etapas: el Sexenio Absolutista (1814‐1820), el Trienio Liberal (1820‐1823) y la Década Ominosa (1823‐1833).
En las Cortes de Cádiz se aprecia una distinción entre los ilustrados reformistas y los liberales. Posteriormente, los liberales del Trienio se dividirán entre moderados y radicales. La oposición al liberalismo vendrá de la mano de Fernando VII y los absolutistas, así como del carlismo. Fernando VII deja sin efecto la obra legislativa de las Cortes de Cádiz y persigue a liberales y afrancesados. La oposición al absolutismo se plasma en los pronunciamientos, prosperando el de Riego (Trienio Liberal). Sus objetivos quedan plasmados en la Constitución de 1812, que consagra la soberanía nacional, la monarquía constitucional, la confesionalidad católica y el sufragio universal masculino.

El carlismo, por su parte, se caracteriza por su antiliberalismo, niega la soberanía nacional y defiende el sistema foral frente a la centralización liberal. Los carlistas encontrarán apoyo en el medio rural, donde las masas campesinas son el principal apoyo social. También encuentra apoyo en los artesanos, la pequeña nobleza, así como en parte de la jerarquía eclesiástica y del bajo clero. Desde el punto de vista geográfico, el carlismo se extendió por Vascongadas, Navarra, Cataluña, Aragón, Valencia, Galicia y Castilla la Vieja.

Explicación en PDF:   La Crisis del Antiguo Régimen

Video:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/memoria-de-espana/memoria-espana-sombra-revolucion/1049657/

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